Risco Peluca desde el Puerto de Mijares circular

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Risco Peluca 2.051 m

Desde Puerto de Mijares por Risco del Artureño

Sierra del Artuñero

Distancia: 10 km   |   Desnivel: +6705 m   |   Tiempo en movimiento: 6 horas   |  


Entre el puerto de Mijares, al este, y el puerto de Serranillos, al oeste, se suceden de este a sudoeste la sierra del Artuñero, la sierra de la Centenera y la sierra del Cabezo, todas ellas integradas en la vertiente oriental de la imponente sierra de Gredos.

En esta jornada recorreremos el cordal del Artuñero y ascenderemos a la cumbre más representativa de la Centenera: el Risco Peluca. Desde sus 2.051 metros de altitud, esta cima regala unas panorámicas privilegiadas de toda la cuerda montañosa, así como de las vertientes de los valles del Tiétar y del Alberche.



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Cumbre del Risco Peluca

Arrancamos desde el amplio aparcamiento del Puerto de Mijares, ubicado en el mismo collado que separa los valles del Jerte y del Tiétar, protegido a un lado por El Púlpito y al otro por El Castillejo.

Sin ningún otro vehículo en el lugar, nos enfilamos hacia este último, evitando la vía directa para internarnos por su ladera sur. Al principio seguimos algunos hitos de piedra que pronto se dispersan hacia arriba y hacia abajo, por lo que decidimos progresar intentando no perder altura.

Puerto de Mijares
Avanzando por la ladera sur Progreso entre hitos

Ascendemos de manera suave por debajo del Rincón de los Calamochos del Hoyo hasta alcanzar un pequeño risco que destaca en la loma a la que nos dirigimos. Al llegar a él, nos situamos en medio del primer promontorio desde el puerto.

Ascenso suave Camino al risco Llegada al risco destacado

Es en este punto donde se nos revela por primera vez el cordal completo que vamos a recorrer: algo más escondido a la derecha sobresale el Risco del Artuñero, que da nombre a esta sierra; a continuación, nuestro objetivo final, el Risco Peluca (perteneciente a la Sierra de la Centenera); y al fondo, la Sierra del Cabezo luciendo un espectacular manto blanco en su cara norte.

Panorámica del cordal completado

Cabe recordar que apenas existe sendero marcado; sin embargo, al ser la vegetación baja y espaciada, no resulta complicado orientarse e ir eligiendo la mejor trazada. En esta vertiente sur de El Castillejo nos encontramos con algunas placas de hielo que cruzamos sin mayor riesgo, aunque se pueden esquivar fácilmente por arriba o por abajo.

Progresando por la cara Sur Placas de hielo en la ruta

A casi 1.800 metros de altitud la nieve hace acto de presencia de forma continuada, regalándonos una vista espectacular hacia la Garganta de las Torres, donde un manto de nubes intenta ascender encajonado por el valle.

Mar de nubes sobre la Garganta de las Torres

Buscamos un buen resguardo entre los roquedos inferiores de El Castillejo para realizar nuestro primer tentempié y reponer fuerzas.

Descanso en el roquedo Parada técnica

Continuamos por la ladera hasta alcanzar, a pocos cientos de metros, la amplia pradera y collado que separa El Castillejo de los Riscos del Artuñero. Llegamos a la altura del Risco de la Bandera y, al mirar hacia el suroeste, contemplamos la exigente subida que nos espera para alcanzar el risco central que da nombre a esta sierra.

Pradera del collado
Subida hacia el Risco del Artuñero Vista del Risco de la Bandera

Iniciamos la ascensión guiándonos por un murete de piedra que marca el límite municipal entre Mijares y Navarrevisca.

Aunque a ratos desaparece, vuelve a surgir más adelante acompañándonos hasta el Risco Peluca. A partir de aquí progresamos por un terreno mixto formado por nieve blanda, placas de hielo (siempre esquivables) y roca húmeda al descubierto.

Muro divisorio en la subida

Ganamos el cordal más elevado y comenzamos a negociar los bloques de roca: sorteamos el primero por la izquierda y acometemos de frente el segundo —el más prominente de la zona— dando por alcanzada la cumbre de este tramo.

Negociando los riscos Cumbre del risco prominente

El terreno mixto invernal y un par de trepadas sencillas de grado II otorgan a la ruta un carácter moderado (en condiciones primaverales resulta un recorrido fácil, y los pasos en roca se pueden evitar bordeando por la cara norte).

Trepada grado II Paso sobre terreno mixto

Tras superar este tramo, observamos al fondo la última aguja del cresterío del Risco del Artuñero.

Superando crestas Vistas del último risco

Esta perspectiva nos abre el horizonte hacia la maravilla de cordal que tenemos por delante. Para completar la Sierra del Artuñero solo nos resta descender por una pequeña aguja a la derecha y alcanzar el Collado de las Becedillas.

Más allá se alzan la Sierra de la Centenera (encabezada por el Risco Peluca) y el sinuoso trazado de la Sierra del Cabezo, viejas conocidas de anteriores travesías.

Panorámica final hacia la Centenera y el Cabezo

Iniciamos el giro dejando a nuestras espaldas el Risco del Artuñero. Ponemos rumbo hacia la última cumbre sin nombre, la más occidental de esta sierra, mientras el paisaje comienza a abrirse a nuestros pies.

Una espectacular canal se deja ver entre jirones de nubes bajas que luchan por ascender. Una estampa sobrecogedora que no dudamos en inmortalizar.

Canal saliendo entre nubes
Avanzando hacia la portilla Paso por el último risco

Superamos este último risco cruzando su estrecha portilla. Al cruzarla, se nos revela por fin el tramo final del recorrido en todo su esplendor.

Visión completa del trayecto final

Para nuestra sorpresa, el perfil resulta tan empinado como la subida a los Riscos del Artuñero. Una vez completado el descenso al Collado de las Becedillas, nos quedarán apenas 100 metros de desnivel para rematar la faena.

Descenso al collado de las Becedillas
Subida hacia el Risco Peluca Acometiendo el último repecho

Nos ponemos manos a la obra: no hay otra forma de afrontar la arremetida final hacia la cumbre del Risco Peluca.

Vista atrás de la Sierra del Artuñero
Aparece el geodésico Tramo final con fuerte pendiente

De pronto, el vértice geodésico asoma justo sobre nuestras cabezas. Quedan muy pocos metros para coronar.

Sin senderos marcados ni huellas que seguir, atacamos la pendiente en línea recta, obligándonos a hincar manos y rodillas en varios puntos para vencer la verticalidad.

Llegando a la cumbre Cerca del vértice geodésico Hollando Risco Peluca

El espectáculo arriba es grandioso. Durante toda la jornada estuvimos cruzando los dedos para encontrarnos con un panorama así: las nubes bajas intentaban colarse en el cordal lanzando largas lenguas por canales y gargantas.

Por suerte, el viento del Norte sopló con la fuerza necesaria para mantener la niebla a raya y regalarnos esta merecida recompensa.

Espectaculares vistas panorámicas

Las vistas nos invitan a detenernos durante unos minutos: hacia el norte, el Valle del Alberche destaca bajo las cumbres nevadas de la Paramera, La Serrota —siempre majestuosa— y la Sierra de Villafranca.

Al sur, un inmenso mar de nubes cubre por completo el Valle del Tiétar. Hacia el suroeste se dibuja la continuación de la Sierra de la Centenera con el cordal del Cabezo al fondo; y al noreste, contemplamos la Sierra del Artuñero que acabamos de recorrer, una de las joyas más orientales de Gredos.

Panorámica desde la cumbre del Risco Pelucas

Dejamos atrás la modesta pero espectacular cumbre del Risco Peluca (2.051 m), una de las joyas del macizo oriental de Gredos.

Desandamos nuestros pasos en dirección al Collado de las Becedillas para ascender al último de los riscos del Artuñero.

Descenso por la cresta Rumbo al Collado de las Becedillas Retorno hacia la portilla

Justo al alcanzar la portilla, al abrigo del viento, aprovechamos para hacer un merecido descanso y reponer fuerzas sacando el almuerzo de las mochilas.

Ya hidratados y alimentados, reanudamos la marcha hacia el Risco del Artuñero. Esta vez no lo cruzaremos por el centro, sino que rodeamos su ladera norte intentando perder la menor altura posible en un suave descenso en diagonal.

Flanqueando la ladera Norte del Artuñero

Bordeamos las rocas hasta situarnos en la vertiente noroeste y cruzar un viejo muro de piedra.

Desde este punto analizamos la ruta de bajada: queremos evitar a toda costa el roquero y la zona media de la ladera sur del Castillejo.

Anotamos que el sector bajo de la Garganta del Barbaceo se aprecia muy despejado de matorral y bloques, por lo que decidimos lanzarnos al descenso por allí.

Descenso en diagonal por la ladera Buscando paso entre el roquero

Vigilamos el GPS para mantenernos por encima de los 1.700 metros de altitud mientras progresamos en diagonal en busca del mejor paso. En un tramo concreto nos toca destrepar un pequeño caos de rocas para terminar de rodear la ladera.

Con el perfil claro y teniendo siempre la cumbre de El Púlpito como referencia al este, divisamos en nuestra ladera una pequeña portilla al fondo que parece la ventana perfecta para cambiar de vertiente.

Aproximación a la última portilla

Recorremos los últimos cientos de metros hasta alcanzar la brecha.

Paso estrecho en la portilla Último tentempié del día Contemplando las vistas

Aprovechamos este rincón protegido para hacer un último tentempié y regalaros unos momentos de relax contemplando el paisaje antes del tramo final.

Acceso a la garganta de Mijares Tramo final hacia el punto de partida

Al cruzar esta última portilla desembocamos directamente en la garganta que conduce al Puerto de Mijares, muy cerca de nuestra vía de ascenso inicial.

Estamos a apenas 500 metros de dar por concluida esta fantástica travesía por la Sierra del Artuñero.

Es entonces cuando nos damos cuenta de algo mágico: la montaña ha sido entera para nosotros durante todo el día. Ni un solo alma en todo el camino, convirtiendo esta ruta en una experiencia exclusiva por uno de los rincones más salvajes, solitarios y espectaculares de toda la Sierra de Gredos.


Risco Peluca - Sierra del Artuñero y Centenera

Ubicadas en el extremo oriental de la Sierra de Gredos, estas sierras forman, junto con la Sierra del Cabezo, el cordal entre los puertos de Serranillos y Mijares. Su punto culminante es el Cabezo de Gavilanes (2.189 m), la cima más alta de todo el oriente gredense.

Esta divisoria geográfica reparte sus vertientes entre los municipios de Serranillos, Gavilanes, Mijares y Navarrevisca. Aunque no es el pico más elevado, la silueta más icónica la ostenta el Risco Peluca, última gran cumbre de la Centenera.

A partir de aquí, el cordal se prolonga hasta el Puerto de Mijares a través de la Sierra del Artuñero, escenario principal de esta ruta junto con el Peluca. Un terreno marcado por un continuo sube y baja de collados que se convierte en un auténtico rompepiernas para los senderistas.

losk2delaskumbres, Actualizado en: sábado, febrero 14, 2015