Salimos del Puerto de Cotos bordeando la emblemática Venta de Marcelino para comenzar a ascender por la calzada asfaltada, dejando a nuestra izquierda el centro de información del Parque. En poco más de 100 metros el firme asfaltado da paso a la pista. Remontamos esta primera pendiente unos 200 metros hasta culminar en el Mirador de la Gitanilla.
Continuamos unos metros más hasta llegar al Cobertizo del Depósito. En este punto tomamos el camino de la izquierda (o de frente, según se mire), evitando el ramal de la derecha que sube con peldaños de madera, ya que nos llevaría por otro trazado distinto.
El camino durante el próximo kilómetro es una auténtica autopista de montaña: ancho y ganando altura paulatinamente. Pronto nos encontramos acometiendo las famosas Zetas de la Hermana Menor (2.271 m).
Este tramo de unos 3 km desde la base hasta la Hermana Menor constituye el sector más exigente en cuanto a desnivel, superando 400 metros de los casi 600 m totales de ascenso hasta la cumbre de Peñalara. Una vez alcanzada la cuerda, el grueso del esfuerzo del día queda superado.
Superado este primer escalón, ya en el cordel a la izquierda sin darnos cuenta estaremos dejando a la Hermana Menor, nos vamos a la derecha y en unos 500 metros nos plantamos en la Hermana Mayor (2.285 m). Este balcón natural ofrece, sin duda, la mejor perspectiva panorámica sobre la cubeta de la Laguna Grande y casi todo el circo glaciar de Peñalara.
Hasta este punto empleamos unas 2 h 15 min de marcha tranquila. Por delante nos restan casi 1,5 km de loma para alcanzar el techo de la Comunidad de Madrid y de la provincia de Segovia. El avance por la amplia planicie del cordal se hace más ameno si caminamos cerca de la vertiente este, asomándonos a los imponentes cortados que caen a nuestra derecha.
Conforme nos aproximábamos a la cumbre tuvimos la suerte de divisar un grupo de cabras montesas desenvolviéndose con soltura por los escarpados cortados que caen directamente desde el geodésico. Espectacular contemplar cómo se mueven sin titubear por este terreno abismal: están, literalmente, como "Pedro por su casa".
Tras 3 horas de marcha acumulada, alcanzamos el vértice geodésico del Pico Peñalara (2.428 m). Vistas espectaculares comenzamos a girar los 360º y hacia el Norte / Nordeste Sierra de Ayllón liderada por el Pico del Lobo, hacie el Este, bajo nosotros el Valle del Lozoya y sobre el la Cuerda Larga desde Bola del Mundo hasta la Najarra, hacia el Sur Siete Picos mas a la derecha ya casi Oeste la Mujer Muerta, y entre medias la capital Madrid, al menos los rascacielos de puerta de Europa podrían verse.
En la cumbre, con el entramado de lagunas glaciares a la vista, realizamos una parada reponedora para disfrutar del bocadillo mientras contemplamos el desafío que tenemos justo bajo nosotros, se aprecian perfectamente la zona de cinco lagunas de Peñalara, por las cuales pasaremos en la circular que estamos haciendo.
Nuestro siguiente objetivo es el aéreo Risco de los Claveles (2.388 m), el paso más espectacular y adrenalínico de todo el cordal. Ante nosotros se despliega una impresionante crestería de bloques que, en condiciones favorables de tiempo y con cierta costumbre a las alturas, regala un tramo alpino formidable e inolvidable.
⚠️ OJO CON EL PASO EN CLAVELES:
La travesía por el filo del Risco requiere buena zancada, uso puntual de manos y cero vértigo. Si preferís evitar la exposición al vacío o el viento sopla fuerte, no busquéis un caminito llano: la alternativa consiste en flanquear el bloque por su vertiente izquierda (oeste/noroeste) guiándoos por hitos de piedra. Se evita el abismo de la cresta, pero sigue siendo una travesía incómoda sobre un denso pedregal de rocas sueltas donde hay que pisar con firmeza.
Nosotros decidimos acometer la crestería por el mismo hilo del bloque. Avanzando con precaución se disfruta enormemente del ambiente alpino. Conviene recalcar que el factor viento es crucial: en días de rachas fuertes es totalmente desaconsejable realizar la travesía aérea. Tras recorrer unos 500 metros desde la cumbre de Peñalara nos adentramos de lleno en el cresterío.
El tramo más afilado del Risco se prolonga unos 300 metros. Hacia la salida del bloque se alcanza la máxima cota del risco, señalizada con una marca en la roca.
Unos metros antes del final del cresterio tienes que buscar las mejores rocas y apoyos para poder iniciar el descenso al lateral y siguiente punto en el camino el Risco de los Pájaros (2.334 m). Este tramo pierde altura acusadamente pero sin la exposición del paso anterior.
Antes de continuar bajando hacia el circo, merece la pena asomarse con suma cautela a la vertiente derecha para contemplar las impresionantes canales que se descuelgan hacia la fosa; un espectáculo sublime cuando lucen vestidas de invernal.
En esta época estival, la gran protagonista es la maravillosa Laguna de los Pájaros. Desde la distancia divisamos excursionistas recorriendo sus orillas e incluso ganado vacuno disfrutando de los prados de alta montaña. Tras completar el destrepe alcanzamos la orilla de la laguna, completando aproximadamente la mitad de nuestra ruta circular.
A partir de aquí emprendemos el regreso recorriendo el denominado Camino del Agua de Peñalara, cuyo nombre cobra pleno sentido al discurrir entre arroyos y humedales glaciares. Dejamos a un lado la Laguna de los Claveles y nos dirigimos hacia las Cinco Lagunas.
En la mayor de las Cinco Lagunas realizamos un nuevo receso tras acumular unas 5 horas de ruta. Bordeamos la zona de Las Lagunillas —que en primavera lucen pletóricas de agua— y afrontamos el breve repecho que sube hacia el Mirador de Javier.
A estas alturas de jornada el desnivel positivo se hace notar, pero la recompensa desde el mirador permite contemplar la cubeta de la Laguna Grande y ubicar la escondida Laguna Chica hacia la que nos dirigimos.
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Descendemos del mirador por sendero evidente hacia la caseta de los guardas de la comarca glaciar y cruzamos el puente de madera. Nos vamos a la derecha unos metros para rápidamente coger a nuestra izquierda por el camino que tenemos nos llevará en breve a la Laguna Chica.
Una vez disfrutada de ella, se puede retroceder por los mismos pasos o se puede hacer un recorte por el final de la laguna para pasar el monticulo que nos sepra del Camino del Agua. En la Laguna Chica acumulamos 7 horas de travesía.
Aprovechando la tranquilidad del lugar nos cobijamos bajo el único árbol de la orilla para comer plácidamente y disfrutar de una breve reconfortante siesta arropados por el singular concierto de los anfibios que habitan la humedal. Emprendemos el tramo final tomando el sendero de atajo para conectar de nuevo con la ruta principal.
El trazado llana bajo el reparador cobijo del pinar, en este tramo encontraremos una de las fuentes que habitualmente siempre lleva agua y buena agua la Fuente Cedrón, no hay que andar buscandola, os la tropezareís en el Camino del Agua hacia el Puerto de Cotos. Llegamos al punto de partida tras 1 hora adicional de placentera caminata en sombra.
P.D.: Esta actividad fue realizada por nosotros en junio de 2012. Recordad que el estado de los hitos e incluso dependiendo del año en esta época podríais encontrar en algunos tramos neveros.
🏔️ El Macizo de Peñalara y su Entorno
La Sierra de Guadarrama engloba unos 85 kilómetros de cordal en el sector oriental del Sistema Central. El Pico de Peñalara representa la máxima altitud de todo el macizo con sus 2.428 metros, constituyendo la cumbre más elevada de las provincias de Madrid y Segovia.
El cordal principal se articula de sudoeste a nordeste engarzando las cumbres de Hermana Menor – Hermana Mayor – Peñalara – Risco de los Claveles – Risco de los Pájaros. Su vertiente oriental alberga un formidable conjunto de humedales de modelado glaciar donde destacan la Laguna Grande, las Cinco Lagunas, la Laguna de los Claveles y la alargada Laguna de los Pájaros.
Como apunte histórico, la zona albergó entre 1969 y 1999 la antigua estación de esquí de Valcotos. Tras su desmantelamiento se acometió un modélico plan de restauración ambiental que devolvió a este espacio natural su estado salvaje. Hoy en día es hábitat de especies protegidas como la cabra montés, el buitre negro o el águila imperial.