Ruta Urdón a Tresviso desde Desfiladero de la Hermida

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Subida a Tresviso desde Urdón

Por la Senda de la Peña desde río Urdón

Cumbre con vistas panoramicas desde el Posets ruta desde Espigantosa
Distancia: 12 km   |   Desnivel: +850 m   |   Tiempo en movimiento: 4 horas


Traza histórica esculpida en la propia roca, la ascensión desde Urdón hasta Tresviso —popularmente conocida como el Camino de la Peña— constituye una de las mayores joyas del senderismo en el macizo oriental de Picos de Europa. Este trazado serpentea por la vertiente derecha del imponente encajonamiento que forma el río Urdón, en pleno corazón del Desfiladero de La Hermida.

Aunque hoy en día sea una meta imprescindible para amantes de la montaña gracias a sus espectaculares vistas y a los casi 900 metros de desnivel positivo que salva, su origen es puramente industrial.

La senda fue proyectada a mediados del siglo XIX como una audaz solución de ingeniería para dar salida a la intensa actividad minera de la zona, permitiendo transportar el zinc y el plomo extraídos en los yacimientos de Ándara y las inmediaciones de Tresviso hacia el fondo del valle.

Pulsa el botón Ruta GPS al Parking de Urdón :

Aparcamiento y localización: El punto de inicio de la ruta se encuentra en el kilómetro 166 de la N-621, dentro del Desfiladero de La Hermida, justo a la altura de las instalaciones hidroeléctricas.

En este enclave la explanada principal dispone de una capacidad muy reducida, de apenas 10 a 15 vehículos, por lo que resulta imprescindible madrugar bastante en días festivos o fines de semana para asegurar sitio.

⚠️ Restricción de Aparcamiento e Información Importante

Está estrictamente prohibido estacionar u obstruir el paso en la pista interior de acceso a la central hidráulica de Urdón. Este carril debe permanecer completamente despejado las 24 horas para garantizar la circulación fluida de los vehículos de mantenimiento y, de forma prioritaria, el paso de los servicios de emergencia.



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Parking en Desfiladero de la Hermida,arranque ruta de Urdón a Tresviso

La marcha da comienzo en el término municipal de Peñarrubia, en el estratégico enclave de Urdón, punto exacto donde las aguas cristalinas del río Urdón se funden con el caudal del Deva. Nos encontramos a escasos 100 metros sobre el nivel del mar, en un rincón deshabitado pero cargado de historia hidráulica y minera.

Tras estacionar en las pequeñas áreas habilitadas junto a la carretera nacional, cruzamos el umbral de entrada al recorrido, perfectamente señalizado y sin margen de pérdida.

Tramo del Camino de la Peña subiendo a Tresviso Vista del desfiladero y canal de Urdón

Los primeros compases transcurren de forma amable, llaneando junto al cauce. A nuestra izquierda dejamos la histórica central hidroeléctrica de Urdón, levantada originalmente en 1912 y reconstruida en 1952 tras un voraz incendio.

Esta infraestructura, que aún hoy genera unos 30 millones de kWh anuales aprovechando el enorme salto de agua desde la parte alta, marca el preludio de la caminata.

Panorámica del desfiladero subiendo por los Tornos de Urdón a Tresviso

Dejando atrás el complejo, realizamos el primer cruce del río sobre un sólido puente de piedra y continuamos por la pista hasta la idílica zona de Entrelospuentes. Aquí salvamos dos pasos más: uno sobre el canal de suministro de la central y otro nuevamente sobre el cauce natural.

Vistas del barranco y garganta en el Camino de la Peña a Tresviso Senda de montaña encajonada en los Picos de Europa hacia Tresviso

A partir de este punto la montaña dice basta a las treguas y el trazado empieza a ganar altura decididamente. El río Urdón se va hundiendo progresivamente en el fondo del abismo mientras nosotros progresamos sobre la pared rocosa.

Tramo empedrado en el ascensal Camino de la Peña hacia Tresviso

Superamos primero las Canalizas del Grezo y alcanzamos más adelante el sector de La Bargona. Es aquí donde la ingeniería minera del siglo XIX despliega todo su esplendor con los famosos Tornos de Urdón: un titánico entramado de zetas excavadas a pico y pala sobre la caliza para vencer la verticalidad del canal.

El terreno, firme pero cubierto de piedra suelta, exige un paso rítmico. Aunque la subida requiere pulmón, el verdadero reto técnico vendrá en el descenso, donde habrá que medir muy bien cada apoyo para evitar resbalones inoportunos.

Vistas de las paredes calizas en los Tornos de Urdón Senda de la Peña volada sobre la garganta de Urdón

Al coronar La Bargona y encarar el giro hacia la izquierda, la perspectiva hacia atrás resulta colosal. La maraña de curvas encajonadas abajo da una idea precisa del desnivel superado en pocos minutos.

Ganando metros con suavidad, alcanzamos el Mirador de Ciabedo, conocido tradicionalmente por los vecinos como "las posás". Este era el alto en el camino donde arrieros y mineros descargaban hombros y tomaban aliento antes de continuar la dura jornada. Las panorámicas sobre el barranco desde esta atalaya son sencillamente impresionantes.

Vistas del pueblo de Tresviso desde la parte alta de la ruta Arquitectura tradicional e Iglesia de San Pedro en Tresviso

Sorteando las últimas lazadas —ahora con una pendiente algo más benévola— nos asomamos al espectacular Balcón de Pilatos.

Este paso colgado sobre el vacío ofrece una vista de vértigo hacia el fondo del cañón y hacia las imponentes paredes de la Sierra de Bejes que se levantan justo enfrente, marcando de forma natural los límites limítrofes con Asturias a nuestra espalda.

Detalle del casco urbano y arquitectura tradicional en Tresviso Panorámica de los valles y montañas desde el entorno de Tresviso

Superado el vértigo del balcón, el paisaje cambia de tercio de forma radical. La caliza desnuda da paso a prados de un verde intenso al entrar en los Invernales de Frías, un antiguo conjunto de majadas ganaderas donde nos recibe una reconfortante fuente de pilón, ideal para refrescarse.

A escasos 700 metros antes de alcanzar las primeras casas de la aldea, nos topamos a la izquierda con una parada imprescindible: el Mirador Sierra de Beges.

Entorno de montaña y miradores en el descenso de Tresviso Vistas hacia el Macizo de Andara y Garganta del Urdón Perspectiva de la senda excavada en la roca regresando hacia Urdón

Esta espectacular pasarela volada sobre la cortada ofrece una panorámica sobrecogedora del entorno. Desde su plataforma se contempla a vista de pájaro la vertiginosa profundidad de la garganta del río Urdón, el canal de agua y el histórico corredor de Matallana.

Además de regalarnos una perspectiva directa hacia la Sierra de Bejes y el collado de Pelea, en los días más limpios la vista se extiende hacia el valle de Peñarrubia e incluso los lejanos relieves de Soba. Gracias a su cómodo acceso mediante un paseo prácticamente llano, se convierte en la antesala perfecta antes de adentrarnos en la población.

Ya en el pueblo, situado en plena Comarca de Liébana a más de 900 metros de altitud, se respira la calma de uno de los núcleos más aislados y auténticos de Cantabria. Paseando por sus callejuelas empedradas llegamos a la Iglesia de San Pedro (1904), a cuyo lado se ubica una fuente y un acogedor merendero.

Tresviso mantiene viva su profunda tradición ganadera, siendo la cuna del célebre Queso Picón Bejes-Tresviso, una joya gastronómica de D.O.P. curada en cuevas naturales.

Tras subir a la zona alta para coronar la visita con la foto panorámica de rigor, resulta casi obligatorio hacer parada en la taberna local para disfrutar de una cerveza bien fría o una sidra reconfortante observando el perfil de la aldea.

Una vez repuestas las fuerzas y completado el descanso, toca recoger bastones y emprender el retorno por el mismo itinerario. El descenso por los Tornos requerirá máxima concentración en las rodillas y atención constante al piso con piedra suelta hasta alcanzar de nuevo las frías aguas del Deva en Urdón.

Perspectiva del trazado zigzagueante en los Tornos de Urdón

📍 Enclave en nuestra ruta por Cantabria

Realizamos esta ascensión a Tresviso en un mes de septiembre, encajándola dentro de un intenso viaje de senderismo por Cantabria. Veníamos de afrontar el exigente descenso y subida a los escalones del Faro del Caballo en Santoña y de contemplar la impresionante cascada del Nacimiento del Río Asón.

Septiembre nos resultó una época idónea para la Canal de Urdón: las temperaturas en el Desfiladero de la Hermida son más suaves que en pleno julio/agosto y la afluencia de gente en el parking es algo menor, aunque la premisa de madrugar sigue siendo indispensable.

losk2delaskumbres, Actualizado en: viernes, agosto 28, 2026

Posets desde Parking Espigantosa por cascada y refugio Ángel Orus

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Ruta al Posets (3.369 m)

Por Refugio Ángel Orús desde parking Espigantosa

Distancia: 17 km   |   Desnivel: +1.850 m   |   Tiempo en movimiento: 7.30 horas


Con sus soberbios 3.369 metros de altitud, el pico Posets (o Llardana) se erige como el segundo gigante culminante de toda la cordillera pirenaica, solo superado por el mítico Aneto. Esta imponente mole ofrece múltiples vertientes de ascenso: desde el salvaje flanco oeste cruzando el refugio de Viadós, hasta las rutas del norte por el Puerto de Chistau conectando con los Veteranos.

Sin embargo, su itinerario sur a través del refugio Ángel Orús se consolida como la vía noble y más accesible para acometer su cima. Enclavado dentro del Parque Natural Posets-Maladeta, este macizo independiente domina con autoridad el sector occidental del espacio protegido, sirviendo de contrapunto perfecto al macizo de la Maladeta situado hacia el oriente.

3 Estrategias de RUTA -- ¿Cómo plantar cara al Posets?:
  • En 1 día (Exprés):
    Salida de madrugada desde Espigantosa, subida al refugio, cima y descenso íntegro de vuelta al vehículo. Requiere un excelente estado físico (+1.850 m de desnivel acumulado).
  • En 2 días (Clásica):
    Día 1 subida al Refugio Ángel Orús para hacer noche.
    Día 2 ataque a cima temprano y descenso directo hasta el parking de Eriste/Espigantosa.
  • En 3 días («Disfrutona» - Nuestra Opción):
    Subida tranquila el primer día al refugio, el siguiente día completo para hacer cumbre y regresar a descansar de nuevo al refugio, y un tercer día de descenso relajado para disfrutar del valle sin prisas, y llegar para comer en Benasque o sus alrededores.

Resumen de nuestro itinerario en 3 días:
Iniciamos la aventura tomando el autobús oficial en el parking de Eriste para subir hasta las inmediaciones de la cascada de Espigantosa. Desde allí, remontamos a pie todo el valle de Eriste en un suave ascenso hasta hacer noche en el refugio Ángel Orús.

La segunda jornada la reservamos íntegramente para el ataque a la cima del Posets y el posterior regreso al refugio para una segunda pernocta. Al tercer día, descendemos plácidamente por la mañana de vuelta al vehículo, completando la actividad de forma pausada y muy disfrutona.

Pulsa el botón Ruta GPS al Parking de Eriste :

🚌 Regulaciones de Acceso y Transporte Oficial (Verano)

Durante la temporada estival (de junio a septiembre) la pista forestal desde Eriste hasta el parking de Espigantosa permanece cerrada a vehículos particulares. El acceso debe realizarse a pie o mediante el servicio oficial de autobús lanzadera que parte desde el parking de Eriste (junto a las piscinas).

Cresta del Espaldar del Posets (48 seg)


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(Track completo Parking Espigantosa a Posets y vuelta)


Valle Eriste ascendiendo desde Espigantosa hacia Refugio Ángel Orus

Nuestra aventura comienza en el parking de Espigantosa, a donde hemos llegado con el autobús lanzadera que sube desde el parking de Eriste. Este punto de partida es ideal para remontar en toda su magnitud el majestuoso Valle de Eriste hasta alcanzar los circos glaciares donde nace la cuenca. Damos los primeros pasos sobre la pista señalizada como PR-36, un sendero histórico y cómodo que va ganando altura con amabilidad.

En todo el recorrido de subida apenas existen tres cruces principales: dos de ellos perfectamente balizados hacia el refugio y un tercero donde conviene prestar algo más de atención. Apenas hemos roto a sudar cuando el bosque abre un pequeño aclarado equipado con bancos de madera; estamos en el mirador de la Cascada de Espigantosa, un balcón sensacional donde el rugido sordo del agua y la caída en vertical de la cascada presagian la espectacularidad del territorio que vamos a cruzar.

Continuando el avance por la traza principal, cruzamos el primer puente de madera sobre la Aigüeta de Eriste. Justo al pasarlo, identificamos a mano izquierda una pequeña senda secundaria, estrecha y sin balizar, que merece totalmente la pena explorar.

Senda que te lleva a mitad de la Cascada de la Espigantosa Cascada de la Espigantosa desde la zona baja, mirador natural

Este tenue sendero nos lleva directos a la base intermedia del salto de agua, situándonos justo debajo de la zona donde la impresionante cola de caballo se abre con mayor fuerza antes de chocar contra las rocas. El pulverizado del agua en la cara y las vistas hacia las laderas medias de la Tuca Espigantosa son una auténtica maravilla. Tras unos minutos inmortalizando el momento con la cámara, regresamos al sendero principal para proseguir la remontada del valle.

El trayecto discurre ahora envuelto en una vegetación frondosa y exuberante. El camino se flanquea por álamos, sauces de montaña y un tupido manto de helechos que le da un toque casi mágico al ambiente.

Ruta Posets Ruta Posets Ruta Posets

Superamos el tramo conocido como el Paso del Oso y, echando la mirada hacia la parte baja del cauce a la izquierda, localizamos la Fuente de la Tabernera, famosa entre los montañeros de la zona porque brota con agua helada de forma ininterrumpida durante prácticamente todo el año.

Manteniendo una pendiente constante y sin cambios bruscos de ritmo, alcanzamos la bifurcación del Puente del Presentet. Nos acercamos a contemplarlo, pero rehusamos cruzarlo: nuestro rumbo sigue firme remontando el cauce por la margen que conduce directamente hacia el Refugio Ángel Orús.

Valle Eriste ascendiendo desde Espigantosa hacia Refugio Ángel Orus

Avanzamos pegados al margen de la Aigüeta de Eriste disfrutando del sonido del torrente. El valle nos concede un breve respiro llano antes de que el trazado comience a virar progresivamente hacia la izquierda.

Llegamos a un nuevo cruce de caminos donde obviamos las desviaciones secundarias para mantenernos estrictamente sobre la traza del PR-36. Es un tramo precioso donde la vegetación cambia de tercio: entramos de lleno en un denso bosque de pino negro salpicado en primavera y verano por vistosas violas pirenaicas que alfombran los bordes de la senda.

Subiendo por valle Eriste Ruta Posets Desvio subiendo a refugio Ángel Orus

Poco a poco, el terreno pierde la amabilidad inicial y se vuelve mucho más exigente. Tras atravesar un paso habilitado en la valla ganadera, la senda vira bruscamente a la derecha y acomete la famosa serie de zetas finales.

Nos esperan unos 500 metros de desnivel con rampas duras que hacen trabajar de lo lindo a los gemelos. El esfuerzo tiene su recompensa cuando, encajonada en un balcón rocoso bajo las imponentes paredes de las Forcau, aparece la silueta de piedra del Refugio Ángel Orús (o El Forcau, a 2.150 m).

Situado estratégicamente en el valle del Forcau, bajo la mirada atenta de las Agujas del Forcau y con la majestuosa Tuca des Corbest al frente, este refugio se convierte en nuestro reconfortante hogar para la primera noche.

Tras descansar plácidamente, cenar en condiciones y reponer fuerzas con los compañeros de refugio, la segunda jornada arranca bien temprano para encarar el plato fuerte de la expedición: el ataque a la cima del Posets.

Al día siguiente salimos del refugio ganando altura de forma inmediata por una traza exigente y directa que busca la entrada al Valle de Llardaneta. Son 1,2 kilómetros de ascensión continuada y sin tregua por terreno de alta montaña hasta desembocar en el "Cruce a Tres".

Aquí tomamos la opción de la izquierda, compartiendo tramo con la ruta que se dirige hacia el Collado de Eriste, para avanzar unos metros en paralelo al atronador torrente de Llardaneta y cruzar su característico puente de estructura metálica.

Al cruzar la pasarela metálica, el paisaje se abre por completo revelando la sobrecogedora grandiosidad del Valle de Llardaneta. Ante nuestras cabezas se erigen desafiantes la Tuca Baja, la Tuca Alta y el espectacular obelisco rocoso del Diente de Llardana.

Apuntando con la mirada hacia el Norte, identificamos con claridad nuestro siguiente objetivo: la mítica Canal Fonda. En sus primeros metros encontramos varios neveros residuales que, según la época del año, se pueden sortear con facilidad buscando la traza de pedrera que remonta por la margen izquierda.

Vamos ganando metros con paciencia y paso firme, dejando a nuestra derecha la mole imponente de las Tucas mientras el aire se vuelve cada vez más fino.

Mirando a los compis que suben por el Canal Fonda hacia el Posets Canal Fonda Ruta Posets

Llegamos a la parte media-alta de la Canal Fonda, donde la pendiente se empina de forma severa y la nieve se presenta dura y compacta. Es el momento de hacer una pausa en un término seguro para calzarse los crampones, ajustar las correas y acortar la longitud de los bastones de trekking para utilizarlos a modo de piolet-bastón.

Encaramos con la máxima concentración esta pala final de algo más de 50 metros de desnivel con buena inclinación. Morder la nieve con firmeza paso a paso nos deposita con total seguridad en la brecha del Collado del Diente de Llardana, habiendo rebasado ya la barrera mítica de los 3.000 metros de altitud.

Desde la ventana del collado contemplamos por primera vez los últimos 1.000 metros de distancia que nos separan del geodésico, a través de la célebre Cresta del Espaldar. Los primeros 600 metros de arista discurren por un terreno relativamente ancho y cómodo donde es fácil progresar a buen ritmo alternando pequeñas trazas sobre la roca.

Sin embargo, al encarar los últimos 300 metros, la montaña exige respeto: la arista afila sus vertientes en un ambiente puramente aéreo. Hay que apoyar las manos en breves trepadas sobre roca firme, sintiendo el patio a ambos lados, lo que pondrá a prueba a las personas propensas al vértigo pero llenará de adrenalina a los amantes de la gran montaña.

Superados los últimos bloques sin mayor dificultad técnica, pisamos finalmente la cotizada cima del Pico Posets a 3.369 metros sobre el nivel del mar.

Ruta Posets Ruta Posets

Estar en la cumbre del segundo coloso del Pirineo provoca una emoción difícil de describir. Las vistas de 360 grados abarcan toda la cordillera: mirando al Oeste, la silueta inconfundible del Macizo de Monte Perdido con las Tres Sorores presidiendo el horizonte; al Noreste, el pico Perdiguero y la cresta del Erill; al Este, el omnipresente macizo de la Maladeta con el Aneto destacando entre las brumas.

A nuestros pies, encarando hacia el Norte, cuelga colgado el blanco Glaciar de la Paul, franqueado por los glaciares e ibones de Llardana y Posets, auténticos arquitectos que esculpieron el origen del Valle de Eriste. Tras disfrutar de más de 40 minutos en la cima festejando la hazaña, comiendo algo y fotografiando cada rincón, sabemos que la ruta solo está a la mitad y toca emprender el regreso.

Iniciamos la bajada desandando con máxima precaución y paso firme la Cresta del Espaldar hasta alcanzar de nuevo la seguridad del Collado del Diente.

Ruta Posets Ruta Posets

Desde aquí nos tiramos hacia la Canal Fonda, perdiendo metros rápidamente y de forma muy directa por la pedrera e itinerario ya conocido hasta cruzar de nuevo el Valle de Llardaneta. Siguiendo el curso del agua regresamos reconfortados al Refugio Ángel Orús, donde nos espera una segunda pernocta para celebrar la cima, descansar las piernas y saborear la montaña sin ningún tipo de prisa.

A la mañana del tercer día, tras un buen desayuno y con la satisfacción del deber cumplido, iniciamos el descenso definitivo. El trayecto de vuelta por todo el Valle de Eriste se convierte en un paseo placentero en el que disfrutamos de la luz matutina sobre los bosques y ríos que dos días atrás subimos con el macuto cargado.

Perdiendo altura progresivamente alcanzamos el puente y la cascada de Espigantosa, llegando con tiempo de sobra al parking para enlazar con el autobús lanzadera que nos transportará cómodamente de vuelta al pueblo de Eriste donde tenemos el vehículo.

Una estrategia de tres días redonda, pausada y disfrutona para guardarla en la memoria de por vida; aunque para nosotros la aventura no acababa aquí, ya que sin perder tiempo cambiamos el chip, nos pusimos al volante y pusimos rumbo directo hacia Llanos del Hospital con la vista ya puesta en nuestro siguiente objetivo: el Pico Salvaguardia.

Broche de oro a una ruta donde la grandeza del Valle de Eriste y la contundencia del macizo del Posets te dejan marcado. Un rincón del Pirineo donde la escala de las paredes sobrecoge, los sentidos se agudizan y la noción del tiempo desaparece por completo entre la roca.

Tened en cuenta que realizamos esta actividad en julio de 2021, por lo que elementos clave como el paso por la Canal Fonda (neveiros, hielo o piedra suelta) y el caudal del río o la cascada pueden variar enormemente según la época del año y la meteorología reciente.



losk2delaskumbres, Actualizado en: martes, agosto 18, 2026

Refugio Goriz a la Pradera de Ordesa por senda de las mulas (Monte Perdido)

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Ruta del Refugio de Góriz

Bajada por la Senda de las Mulas y Circo de Soaso

Mirador de las Gradas de Soaso por el Valle de Ordesa
Distancia: 13 km   |   Desnivel: -950 m   |   Tiempo en movimiento: 5 horas   |  


El descenso desde el Refugio de Góriz hacia la Pradera de Ordesa marca el cierre de esta travesía por el corazón del Parque Nacional. Para perder altura de forma paulatina y segura hacia la base del Circo de Soaso, en esta tercera etapa tomamos la conocida Senda de las Mulas —o Camino de los Machos—, una histórica variante que rodea la ladera evitando por completo el paso vertical y expuesto de las Clavijas de Soaso.

Esta opción resulta idónea para la bajada, ya que elimina la tensión de destrepar con mochilas pesadas o roca húmeda, siendo además la ruta obligada si se realiza la actividad con perros.

A medida que perdemos altitud por los cómodos zigzags de la senda, antes de alcanzar la propia Cola de Caballo tomamos un desvío a mano izquierda que nos deposita directamente en el fondo del valle. En este punto nos toca vadear el río Arazas; por lo general no entraña gran dificultad al bajar con poco caudal por esa zona, aunque conviene avanzar prestando atención para elegir la mejor lera de piedras y cruzar al otro lado sin mojarse los pies.

Una vez en la otra margen del río, enlazamos el camino de regreso en un descenso constante y placentero por el trazado principal del valle. Sin realizar desvíos ni entrar en el circuito de las cascadas superiores, la ruta nos adentra progresivamente en la sombra del frondoso bosque de hayas, siendo la Cascada de Arripas la única que nos sale directamente al paso antes de dar por concluida la travesía en el aparcamiento de la Pradera.



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(Usar Track de bajada del refugio)


Iniciamos el descenso desde el Refugio de Góriz a la Pradera de Ordesa. Intentaré no repetirme con imágenes semejantes ni pasos iguales a los del ascenso, buscando aportar alguna pincelada constructiva para nuestros lectores.

Camino de bajada desde Góriz Iniciando el descenso hacia Ordesa

A pesar nuestro por no poder seguir más tiempo disfrutando de las tantas cumbres que podríamos hollar por la zona, comenzamos el peregrinaje desde el Refugio de Góriz hacia la Pradera de Ordesa. Un trayecto que disfrutamos de lo lindo en el ascenso y que ahora no queremos que sea menos.

Panorámica del descenso hacia Ordesa

Quizás ahora las vistas se ven de otra manera. El peso en las mochilas es parecido, pero en descenso las sensaciones, las perspectivas y todo se aprecia de forma más relajada. Sin el lastre del desnivel positivo, caminas con la satisfacción del deber cumplido, lo que da otro cariz al recorrido.

Perspectiva del Valle de Ordesa

Cada vez más cerca del Circo de Soaso, atravesamos una pequeña falla. A mitad de ella, un pedestal natural nos permite sacar una bonita foto para dejar constancia de la belleza de la cabecera del valle.

Panorámica de la cabecera de Ordesa

Antes de comenzar el descenso firme, dejando en segundo plano el Valle de Ordesa, le damos relevancia al Gamón Blanco. Esta planta, nativa del Mediterráneo y preferente de suelos alcalinos, asociada a la muerte en la antigua Grecia, nos llama la atención por estos lares. No sabemos muy bien qué se le ha perdido por esta zona; quizás este entorno privilegedo pudo más que sus raíces y su paso casual la llevó a afincarse definitivamente aquí.

Senda de las Mulas en Ordesa Descenso en zigzag por las Mulas

Continuamos y pronto nos situamos a la altura de las Clavijas de Soaso. No descenderemos por ellas, sino por el Sendero de las Mulas (el camino de los zigzags), pasando bajo unos impresionantes cortados. Ahora entendemos perfectamente la recomendación de usar las clavijas en invierno: el riesgo de aludes y el transitar pegados a grandes paredones incrementan la peligrosidad de esta senda con nieve.

Paredones y barrancos en las Mulas Tramo vertical del sendero de las Mulas

Descendemos poco a poco hasta alcanzar la bifurcación donde se puede optar por bajar directo hacia la Cola de Caballo o tomar, como hicimos nosotros, el tramo final del clásico sendero de los Cazadores. Esta variante nos aleja paulatinamente de la cascada para perder altura hasta el fondo del valle. Una vez abajo, vadeamos el río Arazas para incorporarnos al camino habitual, dejando a nuestra espalda la estampa de la Cola de Caballo y el Circo de Soaso.

Vista parcial de la Cola de Caballo Cascada Cola de Caballo Circo de Soaso desde abajo

Una vez alcanzada la zona baja del valle, Blas —el más capacitado con diferencia en conocimientos de fauna, flora y terreno de la zona— nos rescata del camino para enseñarnos la Flor de las Nieves o Edelweiss (blanco puro), emblemática de las praderas alpinas y flor nacional de Suiza. En España es una especie protegida y jamás debemos recolectarla.

Algo más adelante, Blas vuelve a señalarnos otro ejemplar endémico único: la Oreja de Oso, capaz de rebrotar tras una desecación total gracias a mecanismos bioquímicos que impiden la muerte celular.

Detalles como estos, que pasarían inadvertidos para la mayoría de los mortales, convierten la compañía de Blas en algo inestimable por sacarnos de la visión global y meternos de lleno en la esencia botánica de estos lares.

Collalba gris (macho)
Collalba gris macho en Ordesa

No somos muy de pajarillos, supongo que por ignorancia general sobre estas especies, pero de vez en cuando algún ejemplar se nos pone a tiro, nos llama la atención y no lo dejamos escapar. Lo averiguamos después para poder compartirlo con los amantes de la ornitología o con quienes disfrutan encontrándose con ejemplares distintos a lo habitual.

Detalle de flora en el trayecto Botánica del Valle de Ordesa

A lo largo del trayecto entre las Gradas de Soaso y la Pradera de Ordesa, le pregunté al amigo Blas incontables veces por los nombres de árboles, arbustos y plantas. Aunque más de la mitad se me van de la memoria con las horas, en el momento en que te explica cada detalle te quedas con la sensación de absorber un trozo de su sabiduría. Luego llega la realidad y retienes solo una parte, pero no perderé la esperanza de seguir aprendiendo la cultura botánica de los lugares por donde transitamos para compartirla.

Sendero bajo el hayedo Llegada a la Pradera de Ordesa

Sin darnos cuenta, de forma entretenida y amena, nos vamos acercando al final de un recorrido para el cual los calificativos se quedan cortos. Hacemos una última parada en medio del magnífico hayedo, justo antes de alcanzar las últimas lañas y llegar al aparcamiento de la Pradera de Ordesa.

Fin de un trazado donde la espectacularidad del Valle de Ordesa se la recomendamos a cualquiera a quien le guste la naturaleza y los entornos abrumadores. Un lugar donde los sentidos se agudizan y se pierde por completo la noción del tiempo.

Tened en cuenta que esta actividad la realizamos en junio de 2015, por lo que aspectos como el vadeo del río o el estado de los pasos pueden variar según la época del año y la meteorología debido al caudal.



▲ TREKKING MONTE PERDIDO (3 DÍAS) ▲

losk2delaskumbres, Actualizado en: domingo, agosto 16, 2026