Ruta a la Cola de Caballo en Ordesa: De la Pradera a las Gradas de Soaso

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Cola de Caballo de Ordesa

Desde Pradera Ordesa por cascadas y regreso puente Arripas

Cascada de la Cola de Caballo en el Circo de Soaso, Ordesa

Distancia: 19 km   |   Desnivel: +480 m   |   Tiempo en movimiento: 6 horas
*AÑADIR 2 h más de tiempo parado y tendréis el tiempo real.
MATERIAL: Ropa comoda o de senderismo basico


En pleno corazón del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido se despliega una de las travesías más emblemáticas del Pirineo Aragonés. Aunque sus casi 20 kilómetros de ida y vuelta exigen cierto fondo físico, la ausencia de dificultades técnicas y la excelente señalización de sus senderos convierten a este trazado en una opción accesible y muy transitada por todo tipo de caminantes.

El itinerario remonta el cauce del río Arazas cruzando frondosos hayedos, impresionantes miradores y cascadas atronadoras hasta alcanzar las famosas Gradas de Soaso. Tras superar este tramo escalonado, el valle se abre paso hacia el majestuoso Circo de Soaso para poner el broche de oro bajo la imponente cascada de la Cola de Caballo.

Una sola ruta (track), ➔ 3 alternativas según lo que busques

🟢 Opción Corta / Niños (7 km - 200m+):

Ideal para familias. Sigue el curso del río por el bosque, supera el Puente de Arripas unos 600 metros más para visitar el conjunto de cascadas (Arripas, Cueva y Estrecho), desciende de nuevo al puente para cruzarlo y realiza el regreso cómodo por la orilla opuesta.

🟡 Opción Intermedia (14,5 km - 410m+):

Para quienes buscan una gran jornada sin llegar al final del valle. Remonta el cañón hasta el Mirador de las Gradas de Soaso y desciende por el mismo camino hasta el Puente de Arripas, donde se cruza al otro margen para completar la vuelta a la Pradera.

🔵 Opción Completa (19 km - 480m+):

La travesía íntegra hasta el Circo de Soaso y la cascada de la Cola de Caballo. La bajada desanda el valle hasta llegar al Puente de Arripas, momento en que cruzamos al margen opuesto para hacer el tramo final de regreso por la orilla izquierda del Arazas.

Pulsa el botón Ruta GPS al Parking de la Pradera de Ordesa :


🚌 Acceso a la Pradera de Ordesa: Durante Semana Santa, verano y puentes, la carretera desde Torla a la Pradera se cierra al vehículo privado. Es obligatorio utilizar el autobús lanzadera oficial.

➤ Ver o descargar el track completo de la Ruta en Wikiloc


Panorámica del Valle de Ordesa

Hay itinerarios en el Pirineo que trascienden el mero ejercicio físico para convertirse en auténticos ritos de paso para cualquier montañero. La ascensión a lo largo del Valle de Ordesa, remontando el cauce del río Arazas hasta la espectacular cascada de la Cola de Caballo, es sin duda uno de ellos.

Esculpido por la colosal fuerza de antiguas lenguas glaciares durante el Pleistoceno, este cañón alpino ofrece un espectáculo sensorial continuo donde la roca caliza, la penumbra de los hayedos y el estruendo del agua en libertad marcan el compás del camino.

Pradera de Ordesa preparados para ir a Cola de Caballo
Aunque nos veáis tan pertrechados, es porque íbamos a hacer alguna actividad por encima del Circo de Soaso. Nada que ver con esta ruta habitual, para la que solo necesitaréis ropa cómoda o de senderismo básico.

El despertar en la Pradera y los primeros compases del bosque

Nuestra jornada echa a andar en el aparcamiento de la Pradera de Ordesa (1.320 m), justo al lado de la caseta de información que marca el punto final para los vehículos y el umbral de entrada al corazón del Parque Nacional. Tras equiparnos y ajustar las mochilas, nos adentramos en el dosel boscoso donde la senda principal no tarda en desdoblarse.

Tomamos el ramal de la izquierda atendiendo a las indicaciones hacia la Cola de Caballo. A los pocos metros, erigida entre la vegetación como una atalaya centinela de piedra y madera, nos saluda una singular hornacina con la imagen de la Virgen del Pilar.

Tramo del sendero en el Valle de Ordesa Vista del bosque y montañas en Ordesa

Bajo la bóveda vegetal, el sendero vuelve a ramificarse; optamos de nuevo por la derecha para situarnos a la altura misma del río Arazas. En este tramo inicial, la masa forestal exhibe una biodiversidad asombrosa: un mosaico caducifolio de sauces, abedules y fresnos flanquea un caudal enérgico y cristalino.

Aunque nos desplazamos por el fondo de un valle de modelado glaciar con su característica forma en "U", la verticalidad formidable de las murallas calcáreas que se alzan a ambos lados imprime al paisaje el carácter salvaje de un auténtico desfiladero.

Panorámica del cauce del río y montañas en Ordesa

El señorío del hayedo-abetal y el espectáculo de las tres cascadas

Poco después de dejar a la derecha el Puente de Cotatuero —asomándonos un instante a admirar la nitidez de las aguas del Arazas— el bosque se transforma de manera notable. Nos adentramos de lleno en un ambiente de penumbra y verdor profundo: el clásico hayedo-abetal (Fago-Abietetum).

Puente de Cotatuero
Puente de Cotatuero queda a derechas

En este microclima umbrío y húmedo, las hayas (Fagus sylvatica) comparten el estrato arborescente con densos ejemplares de abeto blanco (Abies alba), que crecen protegidos bajo la sombra de sus compañeras.

Sobre el kilómetro 3 de marcha debemos estar muy atentos porque nos encontramos con el desvío al Puente de Arripas. Hay que tener en cuenta que el puente no se ve a simple vista desde la senda al estar oculto a unos 400 metros de distancia.

Este punto es la clave logística para realizar cualquiera de las 3 alternativas de ruta elegidas, aunque en este momento nosotros seguimos de frente para continuar nuestro camino hacia el resto de las cascadas.

Pronto alcanzamos el tramo más angosto y dinámico del cauce bajo. En una sucesión vertical de apenas 600 metros de longitud, el río supera el desnivel mediante tres escalones fluviales de belleza inconmensurable:

* Cascada de Arripas: Aparece tras un primer mirador acondicionado. El agua se desliza con fuerza entre la fronda, creando una estampa clásica del sotobosque. Unos metros más adelante, superando una curva, nos topamos con la Fuente de Arripas, punto estratégico para refrescarse antes de acometer las variantes.

Vista de la Cascada de Arripas Perspectiva Cascada de Arripas ruta a la Cola de Caballo

* Cascada de la Cueva: Desestimando la ruta alta para mantenernos pegados al cauce, un pequeño ramal nos conduce hasta su mirador superior.

Aquí el Arazas realiza un quiebro brusco; en la cabecera, la corriente se bifurca en dos brazos que vuelven a fundirse metros abajo para precipitarse sobre una imponente poza turquesa, recortada contra la caliza húmeda.

Cascada de la Cueva desde el Mirador

* Cascada del Estrecho: Es, con total seguridad, la manifestación más violenta y espectacular del agua en esta primera mitad del recorrido. Encajonada en una vertiginosa garganta de paredes esculpidas, la masa hídrica se despeña formando un trazado sinuoso en forma de "S".

Desde el mirador inferior, la nebulosa de gotas en suspensión nos impregna el rostro mientras contemplamos la fuerza con la que el río horada la garganta.

Mirador de la Cascada del Estrecho

Ganando altura a través de las zetas del sendero, alcanzamos dos miradores superiores adicionales donde la perspicacia del observador apreciará, desde este nuevo prisma, tramos intermedios de la cascada que quedaban ocultos desde la base.

Es precisamente al alcanzar el kilómetro 4 del recorrido cuando el camino nos sitúa en el colosal Mirador sobre la Cascada del Estrecho. Este balcón natural representa el punto de retorno definitivo para quienes hayan elegido la primera opción de ruta (la caminata corta de unos 7 km en total): el hito perfecto para contemplar la fuerza del agua antes de dar media vuelta.

Mirador en la zona alta de la Cascada del Estrecho

Si este es tu caso, recuerda que al bajar debes tomar el desvío hacia el Puente de Arripas que dejamos atrás para cruzar al otro lado y disfrutar del regreso por la apacible margen izquierda del Arazas.

De la Cueva de Frachinal a la geometría de las Gradas de Soaso

Superado el estruendo de las cascadas, la ruta nos sumerge de nuevo en la tranquilidad del gran hayedo. Dejamos atrás un pequeño refugio de madera para afrontar uno de los hitos geomorfológicos del camino: la Cueva de Frachinal.

Se trata de una impresionante cavidad natural excavada en una gran mole rocosa con forma de "C", que funciona como un claro umbral de transición.

Pasando por la Cueva de Frachinal

A partir de este punto, el denso bosque de hayas remite progresivamente, abriendo el paso a pastizales subalpinos a orillas del río Arazas.

Es el lugar perfecto para hacer un breve alto en el camino, reponer fuerzas con un tentempié y escuchar el rumor más apacible del agua antes del siguiente gran reto.

Remontando el río Arazas Comienzan las gradas de Soaso zona mas baja

Remontando el valle, las señales nos anuncian la cercanía de las Gradas de Soaso. A diferencia de las caídas verticales previas, este conjunto hidráulico destaca por su llamativa estructura escalonada.

A lo largo de casi medio kilómetro, el río se derrama sobre una sucesión de repisas calcáreas horizontales dispuestas en bancales, creando un tapiz ininterrumpido de pequeños saltos y láminas de agua espumosa que parecen no tener fin.

Gradas de Soaso en Ordesa Saltos de agua en Gradas de Soaso Vista de las cascadas de Soaso

Al llegar exactamente al kilómetro 7,5 del recorrido, alcanzamos el último mirador de las Gradas de Soaso. Este enclave estratégico marca el punto de retorno definitivo para quienes hayan optado por la segunda alternativa de ruta (el itinerario de 14,5 km en total).

Vista de las cascadas de las Gradas de Soaso

Si este es tu grupo, es el momento de dar media vuelta tras admirar el escalonamiento del agua. Durante el descenso, recordad estar atentos al desvío hacia el Puente de Arripas —el cual tenéis perfectamente marcado en el track— para cruzar el cauce y completar el camino de regreso disfrutando del entorno por la otra margen del río.

Último mirador de las Gradas de Soaso
Ahí queda el último mirador de las Gradas de Soaso

El anfiteatro glaciar y la gran caída de la Cola de Caballo

Al superar el último peldaño de las gradas, el paisaje se abre de manera drástica. Irrumpimos en los dilatados Llanos de Soaso, dominados a la izquierda por la mole imponente del Pico Tobacor (2.779 m).

De su pared sur se desprenden infinitos hilos de agua que convergen en la base para alimentar el meandroso trazado del río Arazas, el cual serpentea sin prisa por el fondo plano de este valle en "U".

Panorámica Circo de Soaso

Cruzamos varios puentes de madera y pasarelas metálicas para sortear los aportes que bajan de la muralla rocosa y penetramos definitivamente en el Circo de Soaso. Nos encontramos en el corazón de un anfiteatro glaciar majestuoso, cerrado en su cabecera por los colosos del macizo de Monte Perdido.

Sendero hacia el Circo de Soaso al fondo y oculta la cola de caballo

La Cascada de la Cola de Caballo (Abetularia) juega al despiste; protegida tras un espolón rocoso en la vertiente norte, no se revela ante nuestros ojos hasta que prácticamente nos situamos a sus pies.

Con un salto vertical de unos 55 metros donde el agua se abanica sobre la roca blanquecina adoptando la forma que le da nombre, la cascada ofrece un espectáculo hipnótico.

Cascada de la Cola de Caballo en Ordesa

Cruzando el Puente de Soaso es posible aproximarse a la base para sentir el rugido ensordecedor y el viento húmedo que genera la caída. Mirar hacia atrás desde esta cabecera permite tomar conciencia de la envergadura de todo el valle recorrido.

El regreso por la margen izquierda: Un prisma diferente

Tras impregnarnos de la majestuosidad del Circo de Soaso, iniciamos el retorno desandando nuestros pasos por el fondo del valle. Sin embargo, para no convertir la bajada en una mera repetición y enriquecer la experiencia, introducimos una variante estratégica que transforma la ruta en un sugerente itinerario parcialmente circular.

Una vez superado el tramo superior y dejadas atrás las Gradas de Soaso, al alcanzar el kilómetro 15 de marcha optamos por tomar la senda alta, un trazado más fluido que flanquea la montaña y evita repetir el descenso escalonado por los miradores de las cascadas bajas.

El punto clave de este cambio de perspectiva lo encontramos en el desvío al Puente de Arripas. Aquí debemos volver a extremar la atención: al estar situado a unos 400 metros de la ruta principal, tampoco se ve a simple vista ni a la ida ni a la vuelta.

Hay que estar atentos al cartel indicativo para coger el desvío a nuestra izquierda, cruzar la estructura de madera sobre el estruendoso Arazas y ganar la margen izquierda del río.

Panorámica del Valle de Ordesa - Puente de Arripas Vista del entorno natural en el Valle de Ordesa - Puente de Arripas
Puente de Arripas

A partir de este momento, los últimos tres kilómetros hasta el final de la jornada discurren por un entorno sensiblemente más quieto, solitario y menos transitado, envuelto en una atmósfera casi mística.

Avanzando bajo el denso dosel de un hayedo maduro de aspecto mágico, la senda nos regala paradas memorables como el Mirador de los Bucardos o las vistas contrapuestas hacia la impresionante brecha del Barranco de Cotatuero.

Vista del sendero en Ordesa Panorámica del Valle de Ordesa Paisaje natural del Valle de Ordesa

Ya en los compases finales, dejamos a nuestro paso la legendaria Piedra de las Siete Faus —un singular hito natural donde siete hayas hunden sus raíces en la misma mole rocosa— para desembocar en el emblemático Puente de los Cazadores.

Panorámica del Valle de Ordesa
Esta ruta la realizamos en junio de 2021, coincidiendo con el final de las restricciones más duras de la pandemia; un reencuentro inolvidable con la libertad y la naturaleza del Valle de Ordesa.

Tras cruzar por última vez las cristalinas aguas del Arazas, regresamos triunfantes al punto de origen en la Pradera de Ordesa, completando así una travesía inolvidable por el corazón del Pirineo.

losk2delaskumbres, Actualizado en: jueves, septiembre 17, 2026

Posets desde Parking Espigantosa por cascada y refugio Ángel Orus

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Ruta al Posets (3.369 m)

Por Refugio Ángel Orús desde parking Espigantosa

Distancia: 17 km   |   Desnivel: +1.850 m   |   Tiempo en movimiento: 7.30 horas


Con sus soberbios 3.369 metros de altitud, el pico Posets (o Llardana) se erige como el segundo gigante culminante de toda la cordillera pirenaica, solo superado por el mítico Aneto. Esta imponente mole ofrece múltiples vertientes de ascenso: desde el salvaje flanco oeste cruzando el refugio de Viadós, hasta las rutas del norte por el Puerto de Chistau conectando con los Veteranos.

Sin embargo, su itinerario sur a través del refugio Ángel Orús se consolida como la vía noble y más accesible para acometer su cima. Enclavado dentro del Parque Natural Posets-Maladeta, este macizo independiente domina con autoridad el sector occidental del espacio protegido, sirviendo de contrapunto perfecto al macizo de la Maladeta situado hacia el oriente.

3 Estrategias de RUTA -- ¿Cómo plantar cara al Posets?:
  • En 1 día (Exprés):
    Salida de madrugada desde Espigantosa, subida al refugio, cima y descenso íntegro de vuelta al vehículo. Requiere un excelente estado físico (+1.850 m de desnivel acumulado).
  • En 2 días (Clásica):
    Día 1 subida al Refugio Ángel Orús para hacer noche.
    Día 2 ataque a cima temprano y descenso directo hasta el parking de Eriste/Espigantosa.
  • En 3 días («Disfrutona» - Nuestra Opción):
    Subida tranquila el primer día al refugio, el siguiente día completo para hacer cumbre y regresar a descansar de nuevo al refugio, y un tercer día de descenso relajado para disfrutar del valle sin prisas, y llegar para comer en Benasque o sus alrededores.

Resumen de nuestro itinerario en 3 días:
Iniciamos la aventura tomando el autobús oficial en el parking de Eriste para subir hasta las inmediaciones de la cascada de Espigantosa. Desde allí, remontamos a pie todo el valle de Eriste en un suave ascenso hasta hacer noche en el refugio Ángel Orús.

La segunda jornada la reservamos íntegramente para el ataque a la cima del Posets y el posterior regreso al refugio para una segunda pernocta. Al tercer día, descendemos plácidamente por la mañana de vuelta al vehículo, completando la actividad de forma pausada y muy disfrutona.

Pulsa el botón Ruta GPS al Parking de Eriste :

🚌 Regulaciones de Acceso y Transporte Oficial (Verano)

Durante la temporada estival (de junio a septiembre) la pista forestal desde Eriste hasta el parking de Espigantosa permanece cerrada a vehículos particulares. El acceso debe realizarse a pie o mediante el servicio oficial de autobús lanzadera que parte desde el parking de Eriste (junto a las piscinas).

Cresta del Espaldar del Posets (48 seg)


➤ Ver o descargar el track de la Ruta en Wikiloc
(Track completo Parking Espigantosa a Posets y vuelta)


Valle Eriste ascendiendo desde Espigantosa hacia Refugio Ángel Orus

Nuestra aventura comienza en el parking de Espigantosa, a donde hemos llegado con el autobús lanzadera que sube desde el parking de Eriste. Este punto de partida es ideal para remontar en toda su magnitud el majestuoso Valle de Eriste hasta alcanzar los circos glaciares donde nace la cuenca. Damos los primeros pasos sobre la pista señalizada como PR-36, un sendero histórico y cómodo que va ganando altura con amabilidad.

En todo el recorrido de subida apenas existen tres cruces principales: dos de ellos perfectamente balizados hacia el refugio y un tercero donde conviene prestar algo más de atención. Apenas hemos roto a sudar cuando el bosque abre un pequeño aclarado equipado con bancos de madera; estamos en el mirador de la Cascada de Espigantosa, un balcón sensacional donde el rugido sordo del agua y la caída en vertical de la cascada presagian la espectacularidad del territorio que vamos a cruzar.

Continuando el avance por la traza principal, cruzamos el primer puente de madera sobre la Aigüeta de Eriste. Justo al pasarlo, identificamos a mano izquierda una pequeña senda secundaria, estrecha y sin balizar, que merece totalmente la pena explorar.

Senda que te lleva a mitad de la Cascada de la Espigantosa Cascada de la Espigantosa desde la zona baja, mirador natural

Este tenue sendero nos lleva directos a la base intermedia del salto de agua, situándonos justo debajo de la zona donde la impresionante cola de caballo se abre con mayor fuerza antes de chocar contra las rocas. El pulverizado del agua en la cara y las vistas hacia las laderas medias de la Tuca Espigantosa son una auténtica maravilla. Tras unos minutos inmortalizando el momento con la cámara, regresamos al sendero principal para proseguir la remontada del valle.

El trayecto discurre ahora envuelto en una vegetación frondosa y exuberante. El camino se flanquea por álamos, sauces de montaña y un tupido manto de helechos que le da un toque casi mágico al ambiente.

Ruta Posets Ruta Posets Ruta Posets

Superamos el tramo conocido como el Paso del Oso y, echando la mirada hacia la parte baja del cauce a la izquierda, localizamos la Fuente de la Tabernera, famosa entre los montañeros de la zona porque brota con agua helada de forma ininterrumpida durante prácticamente todo el año.

Manteniendo una pendiente constante y sin cambios bruscos de ritmo, alcanzamos la bifurcación del Puente del Presentet. Nos acercamos a contemplarlo, pero rehusamos cruzarlo: nuestro rumbo sigue firme remontando el cauce por la margen que conduce directamente hacia el Refugio Ángel Orús.

Valle Eriste ascendiendo desde Espigantosa hacia Refugio Ángel Orus

Avanzamos pegados al margen de la Aigüeta de Eriste disfrutando del sonido del torrente. El valle nos concede un breve respiro llano antes de que el trazado comience a virar progresivamente hacia la izquierda.

Llegamos a un nuevo cruce de caminos donde obviamos las desviaciones secundarias para mantenernos estrictamente sobre la traza del PR-36. Es un tramo precioso donde la vegetación cambia de tercio: entramos de lleno en un denso bosque de pino negro salpicado en primavera y verano por vistosas violas pirenaicas que alfombran los bordes de la senda.

Subiendo por valle Eriste Ruta Posets Desvio subiendo a refugio Ángel Orus

Poco a poco, el terreno pierde la amabilidad inicial y se vuelve mucho más exigente. Tras atravesar un paso habilitado en la valla ganadera, la senda vira bruscamente a la derecha y acomete la famosa serie de zetas finales.

Nos esperan unos 500 metros de desnivel con rampas duras que hacen trabajar de lo lindo a los gemelos. El esfuerzo tiene su recompensa cuando, encajonada en un balcón rocoso bajo las imponentes paredes de las Forcau, aparece la silueta de piedra del Refugio Ángel Orús (o El Forcau, a 2.150 m).

Situado estratégicamente en el valle del Forcau, bajo la mirada atenta de las Agujas del Forcau y con la majestuosa Tuca des Corbest al frente, este refugio se convierte en nuestro reconfortante hogar para la primera noche.

Tras descansar plácidamente, cenar en condiciones y reponer fuerzas con los compañeros de refugio, la segunda jornada arranca bien temprano para encarar el plato fuerte de la expedición: el ataque a la cima del Posets.

Al día siguiente salimos del refugio ganando altura de forma inmediata por una traza exigente y directa que busca la entrada al Valle de Llardaneta. Son 1,2 kilómetros de ascensión continuada y sin tregua por terreno de alta montaña hasta desembocar en el "Cruce a Tres".

Aquí tomamos la opción de la izquierda, compartiendo tramo con la ruta que se dirige hacia el Collado de Eriste, para avanzar unos metros en paralelo al atronador torrente de Llardaneta y cruzar su característico puente de estructura metálica.

Al cruzar la pasarela metálica, el paisaje se abre por completo revelando la sobrecogedora grandiosidad del Valle de Llardaneta. Ante nuestras cabezas se erigen desafiantes la Tuca Baja, la Tuca Alta y el espectacular obelisco rocoso del Diente de Llardana.

Apuntando con la mirada hacia el Norte, identificamos con claridad nuestro siguiente objetivo: la mítica Canal Fonda. En sus primeros metros encontramos varios neveros residuales que, según la época del año, se pueden sortear con facilidad buscando la traza de pedrera que remonta por la margen izquierda.

Vamos ganando metros con paciencia y paso firme, dejando a nuestra derecha la mole imponente de las Tucas mientras el aire se vuelve cada vez más fino.

Mirando a los compis que suben por el Canal Fonda hacia el Posets Canal Fonda Ruta Posets

Llegamos a la parte media-alta de la Canal Fonda, donde la pendiente se empina de forma severa y la nieve se presenta dura y compacta. Es el momento de hacer una pausa en un término seguro para calzarse los crampones, ajustar las correas y acortar la longitud de los bastones de trekking para utilizarlos a modo de piolet-bastón.

Encaramos con la máxima concentración esta pala final de algo más de 50 metros de desnivel con buena inclinación. Morder la nieve con firmeza paso a paso nos deposita con total seguridad en la brecha del Collado del Diente de Llardana, habiendo rebasado ya la barrera mítica de los 3.000 metros de altitud.

Desde la ventana del collado contemplamos por primera vez los últimos 1.000 metros de distancia que nos separan del geodésico, a través de la célebre Cresta del Espaldar. Los primeros 600 metros de arista discurren por un terreno relativamente ancho y cómodo donde es fácil progresar a buen ritmo alternando pequeñas trazas sobre la roca.

Sin embargo, al encarar los últimos 300 metros, la montaña exige respeto: la arista afila sus vertientes en un ambiente puramente aéreo. Hay que apoyar las manos en breves trepadas sobre roca firme, sintiendo el patio a ambos lados, lo que pondrá a prueba a las personas propensas al vértigo pero llenará de adrenalina a los amantes de la gran montaña.

Superados los últimos bloques sin mayor dificultad técnica, pisamos finalmente la cotizada cima del Pico Posets a 3.369 metros sobre el nivel del mar.

Ruta Posets Ruta Posets

Estar en la cumbre del segundo coloso del Pirineo provoca una emoción difícil de describir. Las vistas de 360 grados abarcan toda la cordillera: mirando al Oeste, la silueta inconfundible del Macizo de Monte Perdido con las Tres Sorores presidiendo el horizonte; al Noreste, el pico Perdiguero y la cresta del Erill; al Este, el omnipresente macizo de la Maladeta con el Aneto destacando entre las brumas.

A nuestros pies, encarando hacia el Norte, cuelga colgado el blanco Glaciar de la Paul, franqueado por los glaciares e ibones de Llardana y Posets, auténticos arquitectos que esculpieron el origen del Valle de Eriste. Tras disfrutar de más de 40 minutos en la cima festejando la hazaña, comiendo algo y fotografiando cada rincón, sabemos que la ruta solo está a la mitad y toca emprender el regreso.

Iniciamos la bajada desandando con máxima precaución y paso firme la Cresta del Espaldar hasta alcanzar de nuevo la seguridad del Collado del Diente.

Ruta Posets Ruta Posets

Desde aquí nos tiramos hacia la Canal Fonda, perdiendo metros rápidamente y de forma muy directa por la pedrera e itinerario ya conocido hasta cruzar de nuevo el Valle de Llardaneta. Siguiendo el curso del agua regresamos reconfortados al Refugio Ángel Orús, donde nos espera una segunda pernocta para celebrar la cima, descansar las piernas y saborear la montaña sin ningún tipo de prisa.

A la mañana del tercer día, tras un buen desayuno y con la satisfacción del deber cumplido, iniciamos el descenso definitivo. El trayecto de vuelta por todo el Valle de Eriste se convierte en un paseo placentero en el que disfrutamos de la luz matutina sobre los bosques y ríos que dos días atrás subimos con el macuto cargado.

Perdiendo altura progresivamente alcanzamos el puente y la cascada de Espigantosa, llegando con tiempo de sobra al parking para enlazar con el autobús lanzadera que nos transportará cómodamente de vuelta al pueblo de Eriste donde tenemos el vehículo.

Una estrategia de tres días redonda, pausada y disfrutona para guardarla en la memoria de por vida; aunque para nosotros la aventura no acababa aquí, ya que sin perder tiempo cambiamos el chip, nos pusimos al volante y pusimos rumbo directo hacia Llanos del Hospital con la vista ya puesta en nuestro siguiente objetivo: el Pico Salvaguardia.

Broche de oro a una ruta donde la grandeza del Valle de Eriste y la contundencia del macizo del Posets te dejan marcado. Un rincón del Pirineo donde la escala de las paredes sobrecoge, los sentidos se agudizan y la noción del tiempo desaparece por completo entre la roca.

Tened en cuenta que realizamos esta actividad en julio de 2021, por lo que elementos clave como el paso por la Canal Fonda (neveiros, hielo o piedra suelta) y el caudal del río o la cascada pueden variar enormemente según la época del año y la meteorología reciente.



losk2delaskumbres, Actualizado en: martes, agosto 18, 2026