Lagos de Tristaina Circular
Desde Ordino-Arcalís por el Collet y cuenca de los tres lagos
Dificultad de la Ruta: IBP 39
Pulsa el botón Ruta GPS al Parking de la Estación Ordino-Arcalís :
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El Circo Glaciar de Tristaina constituye una de las joyas paisajísticas indiscutibles del Valle de Ordino y de todo el Principado de Andorra. Modelado a capricho durante la última glaciación, este colosal anfiteatro de alta montaña descansa encajonado a más de 2.300 metros de altitud, custodiado por una majestuosa corona de cumbres fronterizas donde destacan el vertiginoso Pic de Tristaina (2.878 m), el Pic de Costa Rodona y el Pérsec.
Esta travesía circular, que inicia su andadura desde la Coma del Forat en la estación de Ordino-Arcalís, propone una auténtica inmersión en la cuna hídrica del Pirineo andorrano. A lo largo del recorrido se descubren escalonadamente sus tres célebres espejos de agua (Estanys de Tristaina): en la cota más baja y abriendo paso se encuentra el Estany Primer (2.249 m), de aguas cristalinas que dan vida al río Tristaina; a cota intermedia descansamos junto al Estany del Mig (2.298 m).
Abrazado por prados alpinos y canchales; y finalmente, presidiendo la cuenca superior bajo la imponente sombra de las paredes verticales del pico homónimo, emerge el salvaje Estany de Més Amunt (2.306 m), el más extenso, profundo y encajonado de todo el conjunto glaciar. Una ruta imprescindible que combina la fuerza de la roca, la pureza del agua de fusión y la grandeza de los grandes macizos pirenaicos.
Iniciamos la caminata desde el aparcamiento superior de la estación de esquí de Ordino-Arcalís, un enclave situado en el corazón del extremo noroccidental de Andorra donde la alta montaña pirenaica muestra su faceta más imponente.
Con las botas ajustadas y la mochila lista, nos dirigimos hacia el extremo oeste del recinto para flanquear la zona del restaurante por su margen izquierda. Es precisamente en este punto donde nace el sendero marcado que comienza a ganar altura de forma decidida hacia la cubeta glaciar.
Se trata de un primer tramo de ascensión corto pero directo: en apenas un kilómetro de marcha continuada y superando algo más de cien metros de desnivel positivo, alcanzamos el primer gran hito de la jornada en el collado.
Al coronar este cordal de montaña por el Collet de tristaina situado a 2.330 metros de altitud, el horizonte se abre de forma espectacular ante nuestros ojos. Este collado actúa como un mirador natural privilegiado, convirtiéndose en el lugar idóneo para hacer un breve alto, recuperar el aliento y contemplar el asombroso contraste entre dos mundos completamente opuestos.
Hacia el este, la vista se pierde en la profundidad del verde y frondoso valle de Ordino, flanqueado por prados de alta montaña y densos bosques de pino negro. Hacia el norte, por contra, se despliega ante nosotros la majestuosidad del Circo de Tristaina en toda su crudeza: un anfiteatro de origen glaciar donde las palas verticales de los picos se recortan contra el cielo y los estanys descansan parcialmente helados en un entorno de pura estampa alpina.
A partir de esta brecha los itinerarios posibles se diversifican. En nuestro caso, decidimos poner rumbo directo hacia el Estany del Mig, iniciando el avance para bordearlo por su orilla izquierda. Debido a la época y a la abundante capa de nieve acumulada, la traza del sendero habitual permanecía completamente sepultada. Esto nos obligó a avanzar con cierta intuición montañera, sorteando un tramo de bloques de roca y caos de piedras que fuimos superando con total fluidez.
A medida que ganamos perspectiva, emerge ante nosotros el Estany de Més Amunt (2.306 m), el más elevado de los tres que conforman la cuenca y el que presenta un carácter más salvaje. Este estanque se halla fuertemente encajonado bajo los imponentes paredones sombríos del Pic de Tristaina, cuya pared vertical supera los 500 metros de desnivel. Su amplia lámina de agua, cubierta en gran parte por una sólida capa de hielo, solo permite entrever en algunas grietas el intenso y característico tono turquesa de los lagos de fusión glaciar.
En lugar de realizar el rodeo completo a este lago superior, optamos por transitar únicamente a lo largo de su helada orilla sur. Tras remontar un breve repecho entre la nieve, enfilamos el camino de retorno buscando la ladera opuesta a la que nos trajo hasta aquí. Aunque la nieve se presentaba dura, la presencia de una huella bien marcada por el paso de otros montañeros nos permitió progresar con firmeza y sin ningún tipo de exposición o riesgo.
Mientras avanzamos, vamos dejando a la espalda la masa del Estany de Més Amunt y contemplamos, desde una perspectiva completamente renovada, la orilla contraria del Estany del Mig. Es justamente esta riqueza de ángulos e iluminación variable lo que hace tan recomendable completar el recorrido en formato circular, evitando a toda costa la monotonía de regresar por los mismos pasos.
El sendero comienza a perder altura de forma progresiva y suave, guiándonos hacia la cubeta donde descansa el Estany Primer (2.249 m). Al encontrarse en la cota más baja del circo, este estanque ofrece un rostro totalmente distinto al de sus hermanos mayores: la nieve acumulada en sus orillas da paso a un centro cristalino de un azul profundo y cautivador.
Este último estanque actúa como gran vaso receptor de toda la escorrentía del circo, convirtiéndose en el nacimiento oficial del río Tristaina, una de las arterias fluviales fundamentales que encauzan el agua de las cumbres para alimentar más abajo al río Valira del Nord.
Para cerrar definitivamente la travesía circular por el Circo de Tristaina, afrontamos un último repecho por una clara senda que nos eleva hasta un pequeño cuello de montaña. Desde este punto se abren dos alternativas claras para el regreso: una opción permite retornar a media ladera hacia el collado por el que subimos al principio de la jornada; la otra opción, que fue la que nosotros elegimos, desciende directamente hacia la zona de la Coma del Forat.
Desde aquí, avanzando en paralelo al trazado de la carretera y por la parte posterior del terreno, completamos el bucle hasta llegar plácidamente al punto de partida en el aparcamiento de la estación de esquí.
En definitiva, realizar esta ruta por los Lagos de Tristaina en el Pirineo andorrano supone una experiencia de montaña sublime. Un recorrido que, en unas dos horas de marcha tranquila, con apenas 180 metros de desnivel acumulado y apto para casi todos los públicos, condensa toda la magia, la fuerza y la belleza intacta de los entornos de alta montaña.
P.D.: Esta actividad fue realizada por nosotros en junio del 2018. Recordad que el estado de los hitos y el caudal o panoramica de los lagos de Tristaina pueden variar según la época del año.
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