Peñalara: LAGUNA GRANDE Y CHICA
Circular por el camino del agua y regreso por las zetas
Una jornada montañera y familiar en el sentido más puro de la palabra: pareja con sus hijas Alexandra y Rebeca, y la inseparable perra Bianka. Nos adentramos en uno de los rincones más emblemáticos del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama para completar un trazado circular idóneo para disfrutar sin prisas.
La propuesta: partir del Puerto de Cotos, remontar la ladera por el sombreado Camino del Agua hasta la majestuosa Hoya de la Laguna Grande, descender al recogido circo de la Laguna Chica y cerrar el bucle descendiendo por el cordal inferior de las Zetas de la Hermana Menor.
Pulsa el botón Ruta GPS al Puerto de Cotos :
AVISO IMPORTANTE: Logística de aparcamiento y normativa del Parque
1. El aparcamiento en Cotos: El parking del Puerto de Cotos cuenta con plazas limitadas y se llena con extrema rapidez. Durante fines de semana y festivos es imprescindible **llegar antes de las 7:30 - 8:00 h**. Una vez completo, los accesos por carretera quedan cortados por las autoridades.
2. Regulaciones de la Zona Protegida:
- Mascotas: Los perros deben ir **estrictamente atados** durante todo el recorrido por presencia de ganado y fauna protegida.
- Prohibido el baño: Queda totalmente prohibido bañarse o meterse en las lagunas, arroyos y charcas (tanto personas como mascotas).
- Uso de sendas: Es obligatorio circular por las pasarelas de madera y caminos marcados sin salirse del trazado para no dañar la vegetación de turbera.
➤ Ver o descargar el track de la Ruta en Wikiloc
El Circo de Peñalara alberga un conjunto lagunas de altísimo valor ecológico y origen glaciar. La estrella del recorrido, la Laguna Grande de Peñalara, se ubica a 2.016 metros de altitud y cuenta con un perímetro de unos 600 metros; al asentarse sobre un lecho granítico casi impermeable, sus aguas se mantienen de forma permanente durante todo el año. Por su parte, la Laguna Chica reposa a 1.950 metros de altitud sobre un terreno que sí filtra el agua, lo que provoca que sea estacional y tienda a secarse en el estío.
Debido al rigor del invierno y al hielo que cubre sus capas durante meses, en ninguna de ellas habitan peces, lo que ha permitido convertir este ecosistema en un santuario excepcional para diversas especies de anfibios (como el sapo partero o la rana temporal), especialmente visibles en la lámina menor.
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Tramo 1: De Cotos a la Caseta del Guarda por el Camino del Agua
Puntuales a las 9:00 h, con la fresca de la mañana, echamos a andar desde el aparcamiento del Puerto de Cotos (1.830 m). Cruzamos la carretera autonómica y atravesamos la pradera inicial en dirección al centro de visitantes y al puesto de control de los guardas del parque.
Al ponernos en marcha sobre la pista forestal afrontamos el primer "calentón" de piernas del día: una rampa continua de unos 200 metros que nos hace romper a sudar rápidamente.
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A medio camino dejamos a un lado la Fuente de los Cubeiros —que suele lucir seca salvo en pleno deshielo primaveral— hasta coronar el Mirador de la Gitanilla, donde la vista empieza a abrirse de manera espectacular sobre el valle de Lozoya, de frente el comienzo de cuerda larga, desde Bola del Mundo hasta las Cabezas de Hierro.
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Apenas unos pasos más adelante alcanzamos el histórico Cobertizo de madera. Aquí abandonamos la pista principal y tomamos la senda de la derecha, ganando altura mediante unos firmes escalones de piedra. Tras unos 200 metros superamos el clásico portón ganadero de madera —imprescindible dejarlo cerrado a nuestro paso— y nos incorporamos de lleno al célebre Camino del Agua (o Camino de la Laguna).
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Este sendero de 1,5 km flanquea con maestría la ladera oriental de la Peña de los Quesos. Es una delicia caminarlo a primera hora: transcurre serpenteando entre espesos piornales de piorno serrano que, en plena floración, tiñen la montaña de un amarillo deslumbrante y desprenden un olor dulzón característico.
Como su propio nombre indica, es un trazado donde el agua es la verdadera protagonista. Cruzamos el tímido nacedero del Arroyo Toril y vemos cómo toda la ladera rezuma humedad y pequeños arroyuelos de faldas.
Más adelante hacemos un alto junto a la Fuente del Cedrón, que suele manar agua cristalina y fresca todo el año. Mientras caminamos, a nuestra izquierda la vista se escapa hacia la imponente loma de Cuerda Larga liderada por Cabezas de Hierro, con el sol ganando altura con fuerza pero mitigado por la constante brisa de la sierra.
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A unos 2 km del inicio, el sendero dibuja una amplia curva a la izquierda que actúa como un auténtico balcón natural. Ante nosotros se desvela, sobrecogedora, la amplia hoya glaciar de Peñalara. Tras cruzar un vistoso puente de madera sobre el arroyo de la Laguna, caminamos 30 metros más y nos plantamos en la caseta de los guardas (2,3 km recorridos y 1 hora de marcha suave).
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Son las 10:00 h, el momento perfecto para hacer la primera parada técnica, saborear unas onzas de chocolate, hidratarnos y reponer fuerzas observando el cruce de caminos que más tarde nos desviará hacia la Laguna Chica.
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Tramo 2: En el corazón del Circo Glaciar y el caos de rocas de la Laguna Grande
Reanudamos la marcha adentrándonos en el auténtico santuario glaciar de la Sierra de Guadarrama. Desde la caseta hasta la masa de agua, el Parque Nacional ha acondicionado una excelente pasarela de tablones de madera elevada.
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Esta infraestructura no solo facilita el paso sino que resulta vital para evitar el pisoteo de la frágil vegetación de turbera y prados húmedos que protegen este ecosistema de alta montaña. Flanqueados por paredones rocosos, avanzamos bajo la mirada serena del ganado vacuno que pasta plácidamente al sol, totalmente acostumbrado al tránsito de senderistas.
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Ganando con suavidad unos 100 metros de desnivel en algo más de medio kilómetro, alcanzamos por fin la icónica Laguna Grande de Peñalara (1,5 h desde la salida). La estampa de las aguas oscuras de origen glaciar reflejando los cresteríos y los últimos neveros tardíos que aún aguantan en las canales superiores es pura magia montañera.
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Decidimos rodear la laguna por completo para admirarla desde todos sus ángulos. Sin embargo, en el extremo opuesto —con la vista clavada hacia el sur y las Cabezas de Hierro en el horizonte— la cómoda pasarela finaliza bruscamente. Para completar el perímetro hay que internarse en un caos de bloques de granito de considerable tamaño, donde toca guardar los bastones y tirar de equilibrio saltando de piedra en piedra.
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CONSEJO MONTAÑERO: Este tramo técnico requiere agilidad y atención. Si se realiza la ruta con niños muy pequeños, personas con movilidad reducida o si las rocas están mojadas por la helada, es enormemente recomendable evitar la vuelta completa, disfrutar de la orilla principal y regresar de forma segura por el mismo camino de tablas.
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Tras superar el pedregal con paciencia y un par de divertidos pasos sobre neveros resagados, alcanzamos el desaguadero natural de la laguna, donde cruzamos el arroyo buscando los pasos más evidentes entre las rocas para enlazar nuevamente con el sendero principal de vuelta a la caseta. Atravesamos de Noroeste a Sureste la hoya de la laguna grande.
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Tramo 3: La paz de la Laguna Chica y el descenso por el cordal de las Zetas
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De nuevo en el cruce de la caseta del guarda, tomamos el ramal que se desvía hacia el sur (a la derecha) en dirección a la Laguna Chica. En escasos 10 minutos de caminata relajada nos plantamos en la orilla de esta pequeña joya acuática que conforme vamos por la senda encontraremos a nuestra izquierda escondida (11:00 h, 2 horas de itinerario acumulado). A diferencia del bullicio que suele concentrar la Laguna Grande, aquí se respira un ambiente de sosiego impresionante.
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Localizamos la codiciada sombra del único árbol que custodia la orilla y nos acomodamos para dar cuenta del almuerzo fuerte de la jornada: bocadillos, fruta fresca y conversación de montaña. La parada está amenizada por un concierto ininterrumpido: el potente croar de la enorme población de ranas temporales y sapos parteros que habitan estas aguas someras. Nos tomamos cerca de tres cuartos de hora para fotografiar la fauna de la laguna, relajarnos al sol y disfrutar del entorno natural.
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A las 11:45 h recogemos la mochila y afrontamos el último reto físico de la ruta: el repecho que remonta desde la humedal hacia la pista superior. Son apenas 70 metros de desnivel concentrados en medio kilómetro de subida, pero con el estómago lleno las piernas lo notan. Superado el repecho, la traza se estabiliza, el firme se amplía y se abre ante nosotros una perspectiva monumental de todo el Circo de Peñalara a nuestras espaldas.
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El camino tuerce progresivamente a la derecha buscando la loma y cruzamos una última valla metálica de contención para el ganado. En este punto enganchamos directamente con la pista ancha conocida como "las Zetas" que desciende desde la Hermana Menor.
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Los primeros 100 metros de bajada presentan una pendiente bastante inclinada donde hay que dar pasos firmes para no resbalar con la gravilla suelta, pero al ser un camino muy ancho no ofrece ninguna dificultad técnica.
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Rápidamente perdemos altura y volvemos a desembocar en el Cobertizo de madera donde horas antes habíamos iniciado el Camino del Agua. Para poner el broche final a la excursión, hacemos una breve parada en el Mirador de la Gitanilla, donde las niñas aprovechan para curiosear sobre la peana del reloj solar e intentar descifrar la hora.
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Un último descenso suave por la pista forestal nos deja de vuelta en el aparcamiento de Cotos a las 12:30 h. En total, 3 horas y media de actividad montañera, tranquila, didáctica y perfecta para compartir en familia. Actividad realizada a finales de Junio del 2013, de ahí que vierais todavía algún que otro nevero por el entorno.
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Aquí te dejo dos clásicas de Peñalara:
🔹 Subir la Clásica a Peñalara por Las Zetas y Dos Hermanas regreso mismo camino
🔹 Circular integral a Peñalara: Subida por Zetas, Risco de Claveles y regreso por Lagunas
El entorno protegido del Macizo de Peñalara
La vertiente este de este macizo es un verdadero tesoro hídrico modelado por los antiguos hielos. Además de la Grande y la Chica, la red de humedales se completa con el conjunto de las Cinco Lagunas, la Laguna de los Claveles y la alargada Laguna de los Pájaros. Nos encontramos en el corazón de la Sierra de Guadarrama, custodiados por el Pico de Peñalara (2.428 m), techo geográfico de Madrid y Segovia.
Con un poco de suerte y vista, durante la jornada es posible divisar la majestuosa silueta del buitre negro, el vuelo del águila imperial o la agilidad de la cabra montés recortándose en los cresteríos superiores. Estamos ante un paraje de alta montaña tan impresionante como frágil: disfrutémoslo con responsabilidad y cuidémoslo entre todos.
Bonito paseo, me gusta y las lagunas.
ResponderEliminarUn saludo de Isa
Hola Isa, efectivamente bonito paseo, las lagunas en este momento estas esplendidas y dá gusto pasear por ellas. gracias.
EliminarSaludos
Preciosas fotografías y bonita actividad familiar, de vez en cuando esta bien dejar un poco de lado subir grandes picos y realizar paseos como este, que resultan igual de gratificantes.
ResponderEliminarUn saludo.
Hola Dani, me temo que con estos calores, van a ver mas como estas, que son las que apetecen, poco sudar, un poco de madrugar y echar la mañana agradablemente como dices. La verdad es que nunca habíamos salido toda la familia juntos, y la ocasión se dio, y me gusto bastante.
EliminarGracias. Un Saludo
Idílicos paisajes y con buena compañía mejor aún si cabe.
ResponderEliminarSaludos montañe@s.
Hola Chebaca, pues si en ciertas épocas son paisajes idílicos, solo hay que hacer coincidir el momento, y todo sale de boca.
EliminarMuchas gracias.
Saludos
Me ha encantado, en cuanto pueda la hacemos toda la familia. Gracias.
ResponderEliminarGracias a tí Carlos, por pasarte por aquí, seguro os gustará, lo único que como te metas mucho en Agosto, es posible que la Laguna Chica la puedas encontrar prácticamente seca, sin embargo la Laguna Grande es permanente, por lo cual mi recomendación es que mientras antes la hagas mejor, mas bonito veras el paisaje.
EliminarSaludos
Pues mira que tenía ganas y no me decidía. Ya está decidido: último fin de semana de septiembre si no se tuerce el asunto, para ya que nos vamos la familia. Gracias por las descripciones y las fotos que seguro que nos van a ayudar bastante. Un saludo.
ResponderEliminarHola Quique, muchas gracias a tí por pasarte por nuestros rincones y dejar tus comentarios, espero que te haga bueno, y podáis disfrutarlo.
EliminarUn saludo
Fabulosa descripción! Muchas gracias
ResponderEliminarHola Anónimo, muchas gracias a tí por el comentario y paso por aquí.
EliminarSaludos
Muchisimas gracias por esta pagina, hoy hemos hecho la ruta con vuestras indicaciones. Impresionante!! Muchos abrazos
ResponderEliminarHola Gata Negra,
EliminarMe alegro que disfrutarais una magnifica ruta como esta, por el circo de Peñalara. Gracias por dejar tu comentario y visita al blog.
Un saludo y a seguir disfrutando del monte.